De cada 100 niños estadounidenses de entre 3 y 17 años, algo más de 11 tienen o han tenido en algún momento un diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad. En Suecia, la cifra ronda el 3-4%. En algunos países del este asiático no llega al 2%. El cerebro humano no cambia de composición al cruzar una frontera. Lo que cambia es el umbral con el que un adulto decide que la conducta de un niño merece una etiqueta clínica, un fármaco y una adaptación curricular. Of every 100 American children aged 3 to 17, just over 11 have received a diagnosis of attention-deficit/hyperactivity disorder at some point. In Sweden, the figure sits around 3-4%. In parts of East Asia it doesn't reach 2%. The human brain does not change composition when it crosses a border. What changes is the threshold at which an adult decides a child's behavior deserves a clinical label, a drug, and a curricular accommodation.

Este expediente no pregunta si el TDAH existe como experiencia real de sufrimiento —existe, y para muchas personas es severo—. Pregunta algo más incómodo: si el instrumento que usamos para trazar la frontera entre lo normal y lo patológico es lo bastante sólido para justificar el tamaño de lo que se ha construido encima de él. This file does not ask whether ADHD exists as a real experience of suffering — it does, and for many people it is severe. It asks something more uncomfortable: whether the instrument we use to draw the line between normal and pathological is solid enough to justify the size of what has been built on top of it.

01 — LAS CIFRAS QUE NO CUADRAN01 — THE NUMBERS THAT DON'T ADD UP

Un mismo trastorno, prevalencias que varían por diezOne disorder, prevalence rates that vary tenfold

Las metaevaluaciones internacionales sitúan la prevalencia global del TDAH infantil entre el 5% y el 7%. Pero ese promedio esconde una dispersión brutal. Estados Unidos, con datos de los Centros para el Control de Enfermedades correspondientes a 2020-2022, registra un 11,3% de niños de 5 a 17 años diagnosticados alguna vez, con una brecha marcada entre niños (14,5%) y niñas (8%). Dentro del propio país, la variación por estado va de un extremo a otro: California figura entre los más bajos, mientras Luisiana, Rhode Island y Carolina del Sur encabezan el ranking. En Suecia, un país con acceso universal y temprano a atención psicológica escolar, la tasa apenas roza el 3-4%. International meta-analyses place global childhood ADHD prevalence between 5% and 7%. But that average hides a brutal spread. The United States, per CDC data for 2020-2022, records 11.3% of children aged 5-17 ever diagnosed, with a marked gap between boys (14.5%) and girls (8%). Within the country itself, state-level variation runs from one extreme to the other: California sits among the lowest, while Louisiana, Rhode Island, and South Carolina top the ranking. In Sweden, a country with universal, early access to school psychological care, the rate barely reaches 3-4%.

Nada de esto se explica por diferencias neurobiológicas entre poblaciones. Se explica porque el diagnóstico depende de una condición que el propio manual diagnóstico exige y que rara vez se menciona en el debate público: los síntomas deben generar una interferencia significativa en la vida del niño. Y esa interferencia no la produce el síntoma en abstracto, la produce el choque entre el síntoma y el entorno concreto —un aula de treinta alumnos, un currículum rígido, una jornada de siete horas sentado— en el que ese niño vive. None of this is explained by neurobiological differences between populations. It's explained because diagnosis depends on a condition the manual itself requires and that rarely comes up in public debate: symptoms must cause significant interference in the child's life. And that interference isn't produced by the symptom in the abstract — it's produced by the clash between the symptom and the specific environment, a classroom of thirty, a rigid curriculum, a seven-hour school day spent seated, in which that child lives.

11,3%
Niños EE. UU. 5-17 años, diagnóstico alguna vez (CDC, 2020-2022)US children 5-17, ever diagnosed (CDC, 2020-2022)
3-4%
Suecia, misma franja de edadSweden, same age range
5-7%
Prevalencia global promedio (metaanálisis)Global average prevalence (meta-analyses)
366M
Adultos en el mundo con síntomas de TDAH, 6,7% ajustado (2020)Adults worldwide with ADHD symptoms, adjusted 6.7% (2020)
NIVEL 2 · DEBATE ACTIVOTIER 2 · ACTIVE DEBATE

Sobre los adultos, la comunidad científica está dividida entre dos lecturas incompatibles. El psiquiatra Ryan Sultan, de la Universidad de Columbia, calcula —a partir de una metaevaluación global de 2020— que 366 millones de adultos en el mundo (un 6,7% ajustado por estructura poblacional) sufren síntomas de TDAH y que el 85% de ellos permanece sin diagnosticar. Al mismo tiempo, estudios recientes en Estados Unidos han documentado un sobrediagnóstico real entre adultos, hasta el punto de contribuir a la escasez de estimulantes que el país sufrió en los últimos años. Ambas lecturas —infradiagnóstico masivo y sobrediagnóstico real— conviven en la literatura publicada en el mismo periodo. On adults, the scientific community is split between two incompatible readings. Psychiatrist Ryan Sultan, of Columbia University, calculates — from a global 2020 meta-analysis — that 366 million adults worldwide (6.7% adjusted for population structure) experience ADHD symptoms and that 85% remain undiagnosed. At the same time, recent US studies have documented real overdiagnosis among adults, to the point of contributing to the stimulant shortages the country has suffered in recent years. Both readings — massive underdiagnosis and real overdiagnosis — coexist in literature published in the same period.

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02 — LA HISTORIA DE UN MANUAL EN EXPANSIÓN02 — THE HISTORY OF AN EXPANDING MANUAL

Setenta años de un trastorno que no deja de cambiar de formaSeventy years of a disorder that keeps changing shape

Todo trastorno mental existe, clínicamente, en la medida en que aparece descrito en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales —el DSM, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría—. Lo que hoy llamamos TDAH no ha sido siempre lo mismo. Ha cambiado de nombre, de causa teórica y de criterios en cada edición, y cada cambio ha ampliado, nunca reducido, el número de personas que pueden recibir el diagnóstico. Every mental disorder exists, clinically, to the extent that it appears in the Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders — the DSM, published by the American Psychiatric Association. What we now call ADHD hasn't always been the same thing. It has changed name, theoretical cause, and criteria with every edition, and each change has widened, never narrowed, the pool of people eligible for the diagnosis.

DSM-I, 1952
No existe ninguna categoría equivalente al TDAH.No category equivalent to ADHD exists.
DSM-II, 1968
Aparece la «reacción hipercinética de la infancia»: un niño que no puede estarse quieto. El propio manual asume que los síntomas remiten de forma natural con la edad.The "hyperkinetic reaction of childhood" appears: a child who cannot sit still. The manual itself assumes symptoms fade naturally with age.
DSM-III, 1980
Cambio de teoría: el problema central deja de ser la hiperactividad y pasa a ser el déficit de atención. Se crean dos categorías separadas: «trastorno por déficit de atención con hiperactividad» y «sin hiperactividad».A theory shift: the core problem stops being hyperactivity and becomes attention deficit. Two separate categories are created: "attention deficit disorder with hyperactivity" and "without hyperactivity."
DSM-III-R, 1987
Se fusionan ambas categorías bajo un único nombre, «trastorno por déficit de atención con hiperactividad» (TDAH), con una lista combinada de síntomas. El subtipo sin hiperactividad queda relegado a una categoría residual, «TDA indiferenciado».Both categories merge under a single name, "attention deficit hyperactivity disorder" (ADHD), with a combined symptom list. The subtype without hyperactivity is demoted to a residual category, "undifferentiated ADD."
DSM-IV, 1994
Dentro del TDAH se definen tres subtipos: inatento, hiperactivo-impulsivo y combinado. Los propios redactores del manual reconocieron después que el objetivo explícito de estos cambios era poder diagnosticar a más personas.Within ADHD, three subtypes are defined: inattentive, hyperactive-impulsive, and combined. The manual's own drafters later acknowledged the explicit goal of these changes was to diagnose more people.
DSM-5, 2013
Los «subtipos» pasan a llamarse «presentaciones» —un reconocimiento de que una misma persona puede cambiar de categoría a lo largo de su vida—. La edad límite de aparición de síntomas sube de 7 a 12 años. El número mínimo de síntomas exigido a un adulto baja de seis a cinco. Y el lenguaje del criterio de gravedad se suaviza: de exigir un «deterioro funcional clínicamente significativo» pasa a bastar con que los síntomas «interfieran o reduzcan la calidad» de la vida social, académica o laboral. El trastorno se reclasifica, además, dentro de los «trastornos del neurodesarrollo»."Subtypes" become "presentations" — an acknowledgment that the same person can shift categories over a lifetime. The age-of-onset ceiling rises from 7 to 12. The minimum symptom count required for adults drops from six to five. And the severity criterion's language softens: from requiring "clinically significant functional impairment" to merely needing symptoms that "interfere with, or reduce the quality of" social, academic, or occupational life. The disorder is also reclassified under "neurodevelopmental disorders."
NIVEL 1 · HECHO VERIFICADOTIER 1 · VERIFIED FACT

Este historial de ampliaciones está documentado en las guías de cambios de la propia Asociación Americana de Psiquiatría: el criterio de edad pasó de 7 a 12 años y el umbral de síntomas en adultos de seis a cinco, con el argumento explícito de que la evidencia acumulada desde 1994 justificaba diagnosticar a más adultos. This history of expansions is documented in the American Psychiatric Association's own change guides: the age criterion moved from 7 to 12 and the adult symptom threshold from six to five, with the explicit argument that evidence accumulated since 1994 justified diagnosing more adults.

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03 — CÓMO SE DIAGNOSTICA, EN REALIDAD03 — HOW IT'S ACTUALLY DIAGNOSED

Una entrevista, ningún análisisAn interview, no test

No hay análisis de sangre, escáner cerebral, electroencefalograma ni ninguna otra prueba objetiva que confirme un diagnóstico de TDAH. El proceso consiste en preguntas dirigidas al paciente y, en el caso de menores, a su familia: ¿pierde objetos con frecuencia?, ¿se distrae con facilidad?, ¿le cuesta mantener la atención?, ¿abandona tareas a medias? Si la persona reconoce el número de síntomas exigido por el manual —cinco en adultos, seis en menores—, se diagnostica. There is no blood test, brain scan, EEG, or any other objective test that confirms an ADHD diagnosis. The process consists of questions directed at the patient and, for minors, their family: do you lose things often? do you get distracted easily? do you struggle to sustain attention? do you leave tasks unfinished? If the person acknowledges the number of symptoms the manual requires — five for adults, six for minors — the diagnosis follows.

Esta arquitectura diagnóstica es especialmente vulnerable a dos fenómenos psicológicos bien documentados. El primero es el efecto Barnum-Forer: en 1948 el psicólogo Bertram Forer entregó a sus alumnos un perfil de personalidad idéntico para todos, sacado al azar de un libro de astrología, y les pidió que valoraran su precisión. La puntuación media fue de 4,26 sobre 5. Los cuestionarios estandarizados de TDAH —el Conners, el ASRS, el Brown— formulan enunciados con el mismo grado de generalidad («a veces empiezas proyectos con energía pero te cuesta terminarlos») que puede reconocer casi cualquier persona en algún momento de su vida. This diagnostic architecture is especially vulnerable to two well-documented psychological phenomena. The first is the Barnum-Forer effect: in 1948, psychologist Bertram Forer gave his students an identical personality profile, pulled at random from an astrology book, and asked them to rate its accuracy. The average score was 4.26 out of 5. Standardized ADHD questionnaires — the Conners, the ASRS, the Brown — use statements of the same generality ("you sometimes start projects with energy but struggle to finish them") that almost anyone could recognize in themselves at some point.

El segundo es el sesgo de confirmación: cuando alguien cercano recibe un diagnóstico y reconocemos en su relato algo parecido a lo que nos ocurre, buscamos activamente en nuestra memoria los episodios que confirman esa similitud e ignoramos los que no encajan. Ninguno de los dos mecanismos requiere mala fe por parte de nadie —ni del paciente, ni de la familia, ni del profesional—. The second is confirmation bias: when someone close to us receives a diagnosis and we recognize something similar in their account, we actively search our memory for episodes that confirm the similarity and ignore the ones that don't fit. Neither mechanism requires bad faith from anyone — not the patient, not the family, not the clinician.

«No existe ningún marcador biológico que permita diagnosticar el TDAH. Los metaanálisis de todos los estudios de neuroimagen no muestran diferencias entre individuos con TDAH y sujetos de control.» "No biological marker is diagnostic for ADHD. Meta-analysis of all neuroimaging studies do not show differences between individuals with ADHD and control subjects." DSM-5-TR, Asociación Americana de PsiquiatríaDSM-5-TR, American Psychiatric Association
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04 — LOS INCENTIVOS04 — THE INCENTIVES

Lo que hay al otro lado del diagnósticoWhat's on the other side of the diagnosis

Un diagnóstico de TDAH no es solo una etiqueta clínica. En España, y en la mayoría de sistemas educativos, abre la puerta a adaptaciones curriculares —más tiempo de examen, reducción de materia, exámenes en sala aparte—, a becas y ayudas específicas, y a acceso legal a estimulantes. Para un adulto, puede justificar bajas laborales y el acceso a medicación de alto rendimiento cognitivo. Ninguno de estos incentivos convierte el sufrimiento de quien los busca en una invención, pero sí explica por qué la narrativa social ha convertido cada vez más el diagnóstico en algo parecido a una identidad —«mi cerebro funciona diferente»— antes que en una categoría clínica sujeta a revisión. An ADHD diagnosis is not just a clinical label. In Spain, and in most education systems, it opens the door to curricular accommodations — extra exam time, reduced course load, separate testing rooms — to scholarships and specific aid, and to legal access to stimulants. For an adult, it can justify medical leave and access to cognitively enhancing medication. None of these incentives makes the suffering of those who seek them fictitious, but it does explain why the social narrative has increasingly turned the diagnosis into something closer to an identity — "my brain works differently" — than a clinical category subject to revision.

Detrás de todo esto hay, además, un negocio de un tamaño considerable. Según Grand View Research, el mercado global de fármacos para el TDAH se valoró en 14.300 millones de dólares en 2023 y se proyecta que alcance los 18.600 millones en 2030, con Norteamérica concentrando el 74,3% de esos ingresos en 2023. No es un mercado marginal dentro de la psiquiatría: es, en volumen, uno de los más grandes de toda la especialidad. Behind all this, there is also a business of considerable size. According to Grand View Research, the global ADHD drug market was valued at $14.3 billion in 2023 and is projected to reach $18.6 billion by 2030, with North America accounting for 74.3% of that revenue in 2023. It is not a marginal market within psychiatry — it is, by volume, one of the largest in the entire specialty.

$14.300M
Mercado global de fármacos TDAH, 2023 (Grand View Research)Global ADHD drug market, 2023 (Grand View Research)
$18.600M
Proyección para 20302030 projection
74,3%
Cuota de Norteamérica sobre ese mercado (2023)North America's share of that market (2023)
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05 — GRUPO CONTRA INDIVIDUO05 — GROUP VERSUS INDIVIDUAL

Sí hay diferencias cerebrales. No sirven para diagnosticar a nadieThere are brain differences. They cannot diagnose anyone

Aquí está la aparente contradicción que recorre todo el debate: el DSM afirma que no existe marcador biológico para el TDAH y, al mismo tiempo, décadas de estudios de neuroimagen documentan diferencias cerebrales reales entre grupos de personas con y sin diagnóstico. Ambas cosas son ciertas, y la clave para entenderlo está en la diferencia entre una comparación de grupos y un diagnóstico individual. Here lies the apparent contradiction running through this entire debate: the DSM states there is no biological marker for ADHD, and at the same time, decades of neuroimaging studies document real brain differences between groups of people with and without the diagnosis. Both things are true, and the key to understanding it lies in the difference between a group comparison and an individual diagnosis.

El estudio de referencia es el del consorcio internacional ENIGMA, publicado en 2017 en The Lancet Psychiatry, que comparó los cerebros de 1.713 personas diagnosticadas con TDAH frente a 1.529 sin diagnóstico: encontró volúmenes ligeramente menores en varias estructuras subcorticales, con tamaños de efecto pequeños (entre d=-0,10 y d=-0,19). Un segundo estudio del mismo consorcio, publicado en 2019 en el American Journal of Psychiatry con casi 4.000 participantes, halló menor superficie cortical en 24 de 34 regiones analizadas en niños con TDAH —aunque esas diferencias desaparecían por completo en adolescentes y adultos—. The reference study is the international ENIGMA consortium's, published in 2017 in The Lancet Psychiatry, which compared the brains of 1,713 people diagnosed with ADHD against 1,529 without a diagnosis: it found slightly smaller volumes in several subcortical structures, with small effect sizes (between d=-0.10 and d=-0.19). A second study from the same consortium, published in 2019 in the American Journal of Psychiatry with nearly 4,000 participants, found smaller cortical surface area in 24 of 34 analyzed regions in children with ADHD — though those differences disappeared entirely in adolescents and adults.

El propio equipo de investigadores es explícito sobre lo que estos hallazgos permiten y lo que no permiten concluir: son diferencias estadísticas entre promedios de grupo, útiles para la investigación, pero demasiado pequeñas para predecir si una persona concreta tiene o no el trastorno. Es una situación parecida a saber que, en promedio, los hombres son más altos que las mujeres: el dato de grupo es real, pero no permite adivinar el sexo de alguien solo porque mide 1,80. The research teams themselves are explicit about what these findings do and don't allow one to conclude: they are statistical differences between group averages, useful for research, but too small to predict whether a specific individual has the disorder or not. It's similar to knowing that, on average, men are taller than women: the group-level fact is real, but it doesn't let you guess someone's sex just because they're 5'11".

NIVEL 2 · DEBATE ACTIVOTIER 2 · ACTIVE DEBATE

El propio estudio ENIGMA de 2017 ha sido objeto de una controversia científica real: críticos como el psiquiatra Robert Whitaker señalaron que los volúmenes cerebrales de ambos grupos se solapaban ampliamente y que el artículo original invirtió por error los datos de coeficiente intelectual entre grupos, corregidos después mediante una fe de erratas. La revista se negó a retractar el estudio. Nada de esto invalida el hallazgo de que las diferencias, cuando existen, son de tamaño de efecto pequeño; sí ilustra que incluso los estudios más citados del campo generan desacuerdo genuino sobre su interpretación. The 2017 ENIGMA study itself has been the subject of genuine scientific controversy: critics such as psychiatrist Robert Whitaker pointed out that brain volumes in both groups overlapped substantially and that the original paper had mistakenly swapped IQ data between groups, later corrected via an erratum. The journal declined to retract the study. None of this invalidates the finding that differences, where they exist, are small in effect size; it does illustrate that even the field's most-cited studies generate genuine disagreement over interpretation.

Además, la dirección causal importa. Que ciertas anomalías fisiológicas —un subdesarrollo prefrontal, un déficit dopaminérgico— puedan producir síntomas de falta de atención no significa que todo síntoma de falta de atención proceda necesariamente de esas anomalías. Puede haber humo sin fuego: puede haber dificultad para concentrarse por hábitos, por entorno o por una combinación de factores distinta a la que la neurociencia ha descrito para el TDAH. Y precisamente porque los estimulantes usados para tratarlo —metilfenidato y lisdexanfetamina— alteran la química cerebral de cualquier persona, con o sin diagnóstico, que alguien note mejoría al tomarlos no demuestra que padeciera el trastorno. Direction of causation also matters. That certain physiological anomalies — prefrontal underdevelopment, a dopaminergic deficit — can produce inattention symptoms does not mean every inattention symptom necessarily stems from those anomalies. There can be smoke without fire: difficulty concentrating can come from habits, environment, or a combination of factors different from the ones neuroscience has described for ADHD. And precisely because the stimulants used to treat it — methylphenidate and lisdexamfetamine — alter brain chemistry in anyone, diagnosed or not, someone noticing improvement after taking them does not prove they had the disorder.

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06 — EL MOLDE06 — THE MOLD

Lo que produce exactamente los mismos síntomas sin ser TDAHWhat produces the exact same symptoms without being ADHD

Si la prevalencia fuera genética y estable, no debería variar entre países, ni entre comunidades del mismo país, ni según el mes de nacimiento de un niño dentro de la misma aula. Pero varía en las tres dimensiones. Una revisión sistemática publicada en European Child & Adolescent Psychiatry concluyó que los niños más jóvenes de su clase —los nacidos justo antes de la fecha de corte escolar— tienen entre 1,2 y 2 veces más probabilidades de recibir un diagnóstico de TDAH que sus compañeros mayores. En Suecia, medios locales que analizaron los registros nacionales encontraron una prevalencia entre un 30% y un 40% superior en los niños nacidos en noviembre y diciembre —los más jóvenes de su curso— frente a los nacidos en enero y febrero. If prevalence were genetic and stable, it shouldn't vary between countries, between regions of the same country, or by a child's birth month within the same classroom. But it varies along all three. A systematic review published in European Child & Adolescent Psychiatry concluded that the youngest children in a class — those born just before the school cutoff date — are between 1.2 and 2 times more likely to receive an ADHD diagnosis than their older classmates. In Sweden, local media that analyzed national registries found prevalence 30% to 40% higher in children born in November and December — the youngest in their grade — compared with those born in January and February.

Esto no prueba que el TDAH no exista; prueba que, en el margen, lo que se está midiendo con frecuencia es inmadurez relativa frente a un estándar rígido, no una patología estable del individuo. This doesn't prove ADHD doesn't exist; it proves that, at the margin, what is frequently being measured is relative immaturity against a rigid standard, not a stable pathology of the individual.

NIVEL 3 · ESPECULACIÓN ESTRUCTURALTIER 3 · STRUCTURAL SPECULATION

Existe evidencia científica —correlacional, no causal en sentido estricto, aunque documentada con rigor— de que ciertas condiciones ambientales producen síntomas indistinguibles de los del TDAH. El psicólogo Peter Gray, de Boston College, ha documentado desde 2011 la correlación entre el declive sostenido del juego libre infantil desde los años setenta y el aumento paralelo de la ansiedad, la depresión y el TDAH; el propio Gray reconoce que correlación no es prueba de causalidad, aunque defiende que existe un argumento lógico sólido para sostener un vínculo causal. Un estudio de 2025 dirigido por investigadores de la Universidad de Fukui, publicado en Translational Psychiatry con datos longitudinales de cerca de 11.900 niños estadounidenses de 9-10 años seguidos durante dos años, encontró que un mayor tiempo de pantalla al inicio del estudio predecía de forma significativa más síntomas de TDAH dos años después, y que ese tiempo de pantalla se asociaba también a un menor volumen cortical total. Que estas condiciones ambientales puedan estar generando —y no solo revelando— una parte del actual aumento de diagnósticos es una hipótesis estructural razonable, no un hecho establecido. There is scientific evidence — correlational, not strictly causal, though rigorously documented — that certain environmental conditions produce symptoms indistinguishable from those of ADHD. Psychologist Peter Gray, of Boston College, has documented since 2011 the correlation between the sustained decline of children's free play since the 1970s and the parallel rise in anxiety, depression, and ADHD; Gray himself acknowledges correlation is not proof of causation, though he argues there is a solid logical case for a causal link. A 2025 study led by researchers at the University of Fukui, published in Translational Psychiatry with longitudinal data from nearly 11,900 American children aged 9-10 followed over two years, found that greater screen time at baseline significantly predicted more ADHD symptoms two years later, and that screen time was also associated with smaller total cortical volume. That these environmental conditions might be generating — not merely revealing — part of the current rise in diagnoses is a reasonable structural hypothesis, not an established fact.

Lo que queda cuando se retira el ruidoWhat remains once the noise is stripped away

Ni el argumento de que el TDAH «no existe» ni el de que es puramente un invento social resisten el contraste con la evidencia: hay personas con dificultades reales, a veces severas, que un entorno flexible puede aliviar y uno rígido puede convertir en discapacitantes. Lo que sí resiste el contraste es algo más incómodo de sostener en una conversación de sobremesa: el instrumento con el que decidimos quién está enfermo es una entrevista subjetiva, sin marcador biológico, cuyos criterios se han ampliado sistemáticamente durante 70 años, evaluada dentro de un sistema educativo que no se pregunta a sí mismo con la misma frecuencia con la que pregunta a los niños, y sostenida por un mercado farmacéutico que crece cada año independientemente de qué lectura científica esté de moda ese trimestre. Neither the claim that ADHD "doesn't exist" nor the claim that it's purely a social invention survives contact with the evidence: there are people with real, sometimes severe difficulties that a flexible environment can ease and a rigid one can turn disabling. What does survive contact with the evidence is something harder to hold onto over dinner conversation: the instrument we use to decide who is sick is a subjective interview, with no biological marker, whose criteria have been systematically widened for 70 years, applied within an education system that questions itself far less often than it questions children, and sustained by a pharmaceutical market that keeps growing every year regardless of which scientific reading happens to be in fashion that quarter.

El criterio es del lector.The judgment is the reader's to make.